Cuando
nos referimos a este término lo que queremos decir es a qué
jugamos. Muchas veces uno se sienta a ver un partido y observa que un
equipo no juega a nada preestablecido, que todo queda librado a la imaginación
y habilidad de sus jugadores pero no se nota un trabajo preparado, en
cambio otras veces observamos un encuentro y terminamos diciendo: “Este
equipo quiso jugar de esta manera” más allá si le
salió bien o no pero uno lo nota por la intención.
Está claro que los equipos se forman de atrás hacia delante,
pero muchas veces se observa un buen trabajo defensivo quedando los ataques
librados a la inspiración de ese día de sus delanteros.
Para nosotros se debe trabajar sobre todas las líneas, permanentemente
decimos que la mayoría de los técnicos lleva los partidos
al sector que ellos dominaron cuando fueron jugadores, es decir, que si
fueron arqueros o defensores serán muy defensivos pues es el sector
que dominan pero a la hora de la definición presentarán
falencias, en cambio si fueron delanteros atacarán permanentemente,
es muy probable que el goleador de su equipo sea el del campeonato pues
le enseñarán los “secretos” del puesto, pero
defensivamente presentarán falencias.
En nuestro caso, si bien no hemos sido jugadores profesionales, hemos
jugado al fútbol y menos en el arco en todas las restantes posiciones
a lo largo de nuestra vida deportiva. Cuando los ex profesionales dicen
que a los técnicos de nuestra clase, es decir a los que no fuimos
profesionales, nos falta vestuario debemos decirles que la presión
por ganar es la misma en un vestuario profesional que la que siente un
jugador en torneo no profesional. El grupo tendrá las mismas presiones,
solo que unos lo hacen por pasión y otros por pasión y dinero.
Como este es un deporte en conjunto apuntamos a que nuestros jugadores
sean parte del mismo y no piensen solo en destacarse personalmente, para
esto están los singles de tenis, pero aquí son once dentro
de la cancha. Lamentablemente en el fútbol prácticamente
se valora solo al que hace los goles, a nosotros nos gusta más
la valoración del Basketball en donde a cada jugador se lo analiza
por los tantos que hizo pero también por las asistencias y los
rebotes.
Siempre decimos que un equipo ordenado en sus líneas y jugando
en conjunto tendrá mayores resultados que un equipo que solo es
un grupo de individualidades y si no como ejemplo podemos observar que
casi todos los equipos que han sido denominados como “dream team”
no han salido campeones.
En nuestros equipos priorizamos el orden y la solidaridad de sus componentes.
Si un compañero está mejor ubicado la pelota será
del mismo, les hacemos entender que el que gana y pierde es el equipo.
Muchas veces los jugadores “egoístas” son los que hacen
cansar a sus compañeros y no el rival pues los hacen correr y no
les lanzan la pelota.
La ideología futbolística la mantenemos durante todo el
partido, no somos de los que hacen un gol y todos atrás, esta escuela
la verdad es que no nos gusta pues las estadísticas ya han demostrado
que el 90% de los equipos que especula con ese tipo de resultados termina
perdiendo o empatando pero rara vez ganando y con el sistema de puntuación
existente hoy en día para nosotros el empatar es casi como perder.
El trabajo lo hacemos línea por línea y luego las vamos
ensamblando, tenemos carpetas con trabajos por líneas, ataques
preparados, etc. (ver introducción)
Hasta aquí presentamos las ideas globales de nuestra manera de
trabajar y pensar, queremos que quede claro que el ser técnico
no es tan fácil como pararse al lado de la línea de cal
como algunos piensan.
Marcelo Yaurreche
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