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manejo de grupo es una cualidad fundamental que tiene que tener el técnico,
éste debe controlar los posibles conflictos internos y manejar
la sicología del grupo.
En un plantel de muchos chicos hay que estar muy atento sobre los jugadores
que son suplentes porque los que juegan están contentos pero en
los suplentes puede haber frustración. En principio a nuestro entender
en inferiores todos deben jugar, algunos más otros menos según
sus cualidades pero todos deben jugar. En nuestro caso por partido juegan
14, es decir, los once titulares y los tres cambios. Éstos como
tarde los empezamos a hacer a los 15 minutos del segundo tiempo o directamente
en el entretiempo pero nunca ponemos a un jugador a los 44 minutos de
la segunda etapa para que la hora pase, si aquí la finalidad es
que los chicos jueguen y se fogueen ¿Para qué vamos a jugar
con su ilusión de jugar? teniéndolos 15 ó 20 minutos
calentando para que jueguen solo 1 minuto, si queremos hacer tiempo para
eso está el banderín del corner pero no tocamos la ilusión
de jugar del chico.
Por supuesto que en todo equipo hay titulares y hay suplentes pero a los
últimos hay que serles claro por que no juegan de titulares, decirles
qué es lo que le falta y trabajar sobre ello. Hay veces que los
jugadores en la semana se dan cuenta que van a ir al banco o no integrarán
la lista porque el técnico en esos días ni les habla, esa
es una forma horrible de enterarse.
El técnico debe estar atento sobre la actitud de los jugadores
en los entrenamientos, el jugador que anda por los rincones, callado,
solitario, seguramente tiene un conflicto y hay que ir a preguntarle que
le pasa. Siempre conviene llegar antes que el problema estalle.
Como siempre decimos el chico tiene ilusión de ser jugador de fútbol
y en el medio estamos nosotros, los técnicos, que podemos ayudarlos
a que la concreten o frustrarlos, por supuesto que tenemos que hacerles
ver cuáles son sus virtudes, sus limitaciones y sus posibilidades
de superarse. Aquí también cumplen un papel fundamental
los padres y el técnico no puede estar al margen de esta relación;
hay tres clases de padres:
Los padres que van a presionar: Le cargan
la responsabilidad del éxito a sus hijos, quizás para salvarse
económicamente o quizás para ocultar sus propios fracasos.
Les dan indicaciones a sus chicos y tal vez no concuerden con las indicaciones
que el técnico le está dando y los ponen en una situación
de conflicto ya que si no le hacen caso al técnico los pueden reemplazar
y si no le hacen caso a los padres tendrán problemas al llegar
a su casa.
Los padres que los ignoran: Este es el caso
opuesto y es tan malo como el anterior. Nunca van a alentar a sus hijos
y la mayoría de los mismos necesitan jugar para alguien, quieren
que sus mejoras, sus conquistas o habilidades sean vistas por sus seres
queridos, necesitan darle un motivo a su evolución y a su sacrificio.
Los padres que van a alentar: Van a alentar
incondicionalmente a sus hijos, más allá del resultado y
están siempre en las buenas y en las malas. Cuidan su alimentación,
su vestimenta, no los presionan y acatan las decisiones del técnico.
En caso de no estar de acuerdo con alguna de las decisiones de los últimos
buscan el momento adecuado para hacer saber su disconformidad.
El técnico debe estar al tanto de las
situaciones que se generen con los chicos y sus padres en el ámbito
deportivo. En nuestra carrera hemos visto padres de los tres perfiles.
Ejemplos sobran pero solo vamos a dar tres:
- Una vez un chico es expulsado en un partido
que estábamos viendo en nuestra recorrida por Uruguay y el mismo
salía con la cabeza hacia abajo como reconociendo que había
estado mal y su madre le grito: “ Salga con la cabecita en alto”
y la verdad es que no había hecho nada para sentirse orgulloso,
hay que hacerle entender que lo que hizo no era lo correcto.
- A nosotros nos tocó la ignorancia
de muchos padres cuando jugaban sus hijos, solo unos pocos iban a alentarlos
pero habíamos logrado tal ascendente sobre los chicos que ellos
jugaban para nosotros, siempre necesitan jugar para alguien, solo basta
ver lo expectantes que se ponen cuando alguno de sus seres queridos
van a verlos.
- Hemos visto chicos, en nuestras observaciones,
ser insultados por sus padres o darles indicaciones agresivas hasta
el punto de hacerlos llorar.
Para ser técnico no se trata solo de
enseñar a dar pases, dribling, etc. Sino que hay que ser docentes
y trabajarlos sobre las áreas: Física- Técnica, Táctica
– Psicológica – Intelectual. No solo estamos formando
un jugador sino un ser insertado en la sociedad.
Marcelo
Yaurreche
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