| Diagnostico
año 2001:
De más está decir que el fútbol uruguayo se encuentra
el la peor crisis de su historia y necesita cambios profundos en su sistema.
A modo de ejemplo podemos decir que en el año 2001 hicimos una
recorrida por los clubes uruguayos y en varios de los mismos permanecían
excelentes jugadores que tuvieron su apogeo en los años 80 y si
observamos hoy, año 2005, siguen jugando en los clubes. Con esto
sólo queremos decir que no hay renovación. En la mayoría
de los clubes cuando uno observa desde afuera al equipo no se advierten
nombres de jugadores nuevos sacados de la cantera de los mismos y los
pocos que surgen carecen de buena técnica.
Todo esto ha tenido graves consecuencias sobre los principales clubes
uruguayos que ya no figuran en los torneos internacionales y ni que hablar
de las selecciones nacionales ya sean juveniles o mayores, es decir, que
sin inferiores adecuadas Uruguay quedó excluido del plano mundial
(hasta se ha perdido el respeto histórico de los rivales por ir
a jugar al estadio Centenario).-En cuanto al plano local observamos los
torneos muy polarizados entre Nacional y Peñarol debido a la debilidad
de los otros equipos.-. Si observamos las estadísticas, que son
las que mandan, Peñarol tiene 36 torneos locales, Nacional tiene
28 y el tercer club es Defensor con solo 5, el cuarto es Wanderers con
3, Danubio con 2 y otros cuatro equipos con solo 1 torneo (Estas estadísticas
corresponden a toda la etapa del fútbol profesional uruguayo).
Esto hace que los torneos sean monótonos, predecibles, aburridos
y faltos de interés para la prensa internacional lo que produce
la falta de promoción de los jugadores locales.
Como los clubes chicos no cuentan con las posibilidades para comprar jugadores
deben generarlos. Es importante que los dirigentes entiendan esto para
comenzar el cambio que va a llevar tiempo pero lo que es claro es que
hay que cambiar los métodos porque así no se ha llegado
a nada. Como consuelo podemos decir que siempre se puede estar peor, pero
las preguntas son: ¿Hasta dónde se quiere llegar? ¿Cuando
aparecerán dirigentes valientes que se atrevan a realizar el cambio?
¿Se pretende lograr algo jugando así? Las preguntas son
múltiples pero creemos que hay una sola respuesta a la crisis y
es el buen trabajo en divisiones inferiores.
Nuestro proyecto apunta claramente al trabajo en las inferiores que es
el primer engranaje para que todo funcione. Si se recupera nivel en el
terreno futbolístico como consecuencia tendremos:
Mejora del nivel futbolístico:
Recuperación
del respeto de los rivales
Recuperación
del prestigio perdido
Recuperación
de los mercados perdidos (Pensamos que los compradores de jugadores
de hoy no van a buscarlos al fútbol
uruguayo. El valor de los jugadores locales es muy bajo al no tener participación
destacada en los torneos internacionales)
Diagnostico año 2005:
En Abril del año 2005 volvimos a Uruguay con motivo de
dictar unas clínicas de fútbol y aprovechamos la ocasión
para hacer una nueva recorrida por los clubes, la situación obviamente
como lo habíamos vaticinado en el 2001 es peor, el desorden y la
pobreza reina en el fútbol uruguayo, técnicos que no son
técnicos dirigen muchas de las divisiones formativas y la “rosquita”
sigue armada y decimos rosquita porque no da ni para rosca como dice un
técnico uruguayo conocido por quien les habla, es decir, sólo
dirigen los amigos y no los que se han capacitado en algunos casos. En
la recorrida vimos cosas que parecían lejanas a la realidad o impensables
en la época de gloria del fútbol uruguayo, por ejemplo llegamos
a un club de primera división a presenciar un entrenamiento y a
la cancha le faltaba un arco porque había sido embargado por un
problema judicial que tuvieron con un preparador físico, es que
los profesores no están amparados por la A.U.F. solo los técnicos
cuentan con este amparo y eso que ambos trabajan para el fútbol,
algo incomprensible, lo que está claro es que ese profe no va a
trabajar más para el fútbol uruguayo por aquello de la rosquita
que dijimos. Mientras tanto dos clubes eran desafiliados por las deudas
que los mismos tenían y hasta último momento los planteles
estaban entrenando porque no sabían si jugaban, luego de conocerse
la noticia los jugadores y técnicos quedaron sin fuente de trabajo.
Mientras esto sucedía los titulares de lo diarios decían
“Por ahora el torneo arranca con 15 equipos” es decir que
todavía no se sabía cuántos iban a participar.
Vimos al glorioso Peñarol jugar un amistoso en “Los Aromos”
con el equipo de segunda división Bella Vista y caer derrotados
por 4 a 1 con baile incluido.
Nacional, uno de los equipos participantes de la copa Libertadores de
América estaba a un paso de quedar afuera en la primer ronda.
Los jugadores veteranos que hablábamos en el 2001 que seguían
jugando, algunos de ellos siguen en las canchas, lo cual sigue indicando
la falta de renovación.
En nuestra recorrida por el departamento de Salto el fútbol que
se juega allí es pelotazo y más pelotazo, la pelota circula
poco rozando el pasto, cuando aparece un habilidoso no dudan en darle
un codazo en la cara, estando en dicha localidad nos hicimos una escapada
a Concordia, Argentina, que se encuentra a solo 40 kilómetros de
allí y se juega otro fútbol, ese fútbol lindo el
que se juega por abajo, pensando, por supuesto que cuando hacen amistosos
con estos equipos siempre ganan los equipos de Concordia.
Por suerte a la selección sub.-17 le fue bien en el sudamericano,
para demostrar que no todo está perdido, todavía quedan
jóvenes con sed de gloria y otro aspecto que vimos bueno es que
en algunos clubes más allá de sus problemas están
trabajando en el aspecto social lo cual hace ver la calidad humana de
sus dirigentes, el problema es que todavía son pocos haciendo bien
las cosas.
Con respecto a los representantes o contratistas como se los llama en
tierras uruguayas sigue el mismo, si hablamos en singular, uno solo domina
la escena, solo que a esta altura está transfiriendo jugadores
de segundo nivel porque ha destruido al sistema uruguayo y si sigue transfiriendo
jugadores de segundo nivel va a llegar un momento que los compradores
dejarán de negociar con él y le quedará solo dos
caminos, irse o venir a hablar con los técnicos formadores para
volver a generar jugadores de nivel internacional, como teníamos
hasta no hace mucho tiempo atrás, antes de que estos muchachos
llegaran.
Luego de ver todo esto y eso que dicen que para muestra solo basta un
botón, nuevamente nos preguntamos:
“¿Hasta dónde quieren llegar?”porque de seguir
así en breve la mitad de los clubes desaparecerán, ya no
habrá rivales a vencer, y es una lástima pues no hay país
en el mundo que con 3,5 millones de habitantes haya sacado la cantidad
de jugadores que nos ha brindado Uruguay, muchos chicos necesitan de nosotros
los técnicos, de los buenos dirigentes, de los buenos representantes,
pero si sigue el desorden, las peleas por el poder para manejar la “rosquita”
y el egoísmo reinante muchos chicos quedarán por el camino
y las estrellas de fútbol salientes del Uruguay brillarán
a media luz...
Mientras tanto nosotros, los técnicos formadores que deseamos un
cambio miramos la escena desde afuera, cruzados de brazos esperando que
solitos se caigan estos dinosaurios que tanto mal le han hecho al fútbol
uruguayo, preferimos quedarnos sin dirigir pero como dijo nuestro prócer
: “Con la verdad no ofendo ni temo” pero no vamos a entrar
ni en la rosquita ni en la hipocresía, porque si miramos para otro
lado sin adoptar una postura nos vamos a transformar en cómplices
y eso es lo que no queremos por eso preferimos no dirigir en Uruguay por
decir lo que pensamos pero demostrar claramente de que lado estamos. Solo
nos vamos a rodear de dirigentes, técnicos, representantes que
piensen como nosotros...por el bien de los chicos cuya ilusión
es ser jugadores profesionales...esperemos que cuando ese día llegue
ya no sea tarde para salvar a nuestro fútbol.
Y a fines del 2005 seguimos penando...
Por eso les pedimos que tengan la amabilidad de leer
todo el proyecto en donde se explica claramente que es lo que queremos
hacer. Sin más que decirles los saludan atentamente:
Marcelo Yaurreche y
Claudio Brenta
Técnicos de A.T.F.A.(Asociación de Técnicos del Fútbol
Argentino)
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