Lamentablemente
he comprobado en el gimnasio que mucha gente quiere que le digan lo que
quiere escuchar y no la realidad. Muchas personas están al tanto
de esto y lucran con las ilusiones de los demás. Lejos de esto
voy a mantenerlos en la cruel realidad:
1. La
celulitis no existe:
Este ha sido el invento
que más dinero le ha costado a la gente ya que los tratamientos
son muy caros. La celulitis no es más que grasa acumulada. Les
voy a explicar porque toma el aspecto de piel de naranja: la piel se une
a los huesos por pequeños filamentos denominados trabéculas
los cuales son menos elásticos que la piel, entonces cuando comenzamos
a acumular grasa la piel se estira todo lo necesario pero los filamentos
no, entonces en la piel de naranja la parte hundida es donde están
los filamentos y la otra es la piel estirada. Me van a decir que hay mujeres
delgadas que tienen celulitis, pues hay que preguntarles que comen y se
van a dar cuenta el por que; su dieta es rica en grasa y carente de nutrientes
adecuados, con la complicación que las mujeres tienen más
tendencia a la acumulación de grasas por el estrógeno. ¿Cómo
se soluciona entonces? Por medio de dieta y ejercicios.
2. “No”
a las fajas o calzas de neoprene:
El verdadero
uso de este producto es mantener el calor en una determinada zona, por
ejemplo una lesión lumbar donde el médico recomienda mantener
calor en la zona. Otra utilidad es mantener una zona fajada después
de una operación, por ejemplo. Pero para lo que “no sirve”,
y vamos al punto que nos interesa, es para adelgazar; lo único
que se logra mediante la misma es elevar en forma innecesaria la temperatura
del cuerpo y el mismo aumenta la sudoración para mantener la temperatura
interna; como resultado de esto nos hemos deshidratado por demás.
Cuando se pesa después de correr los kilos bajados son la mayor
parte líquido que se fue con un montón de minerales. El
tema es que por cada faja que se vende por uso medicinal se venden miles
para adelgazar y allí esta el negocio.
3. Cremas
reductoras:
Esas famosas cremas
reductoras que en pocos minutos nos reducen una parte del cuerpo son cremas
frías las cuales hacen que la zona se contraiga. Cuando usamos
un anillo en invierno se nos cae por cualquier lado, esto ocurre por la
contracción que el frío provoca a nuestro dedo. El único
uso que le daría a estas cremas es cuando una señora tiene
una fiesta dentro de unas horas y no le entra por poco un vestido. Pero
hagan como Cenicienta, no se demoren.
4. Aparatos
de abdominales:
Si compran el aparato
de abdominales para fortalecer la zona me parece bárbaro. Pero
si lo compran para que los abdominales salgan a la superficie allí
vamos a tener un inconveniente el cual es que hay que hacer una dieta
adecuada, sin ella los abdominales jamás se verán ni siquiera
haciendo los abdominales en el gimnasio.
5. No
a los giros de cintura:
Este es un punto clave,
de cien gimnasios en noventa y ocho los van a dar. Todos suponen que afina
la cintura y contrariamente la ensancha y les explico por que: al realizar
los giros estimulamos un músculo llamado oblicuo el cual si se
desarrolla dará un aspecto de ancho a nuestra cintura, además
la rotación puede dañar nuestra columna que no ha sido preparada
para esto y si no comprueben como terminan todos los que realizan deportes
con giros excesivos o violentos. ¿Cuál es la solución?
Hay que hacer el camino inverso a como se deposito la grasa allí,
es decir que lo que hay que lograr es que el balance calórico sea
negativo y acelerar el metabolismo mediante ejercicios aeróbicos.
6. “No”
a correr con exceso de peso:
La persona
que esta excedida en peso, si sale a correr destrozará sus tobillos
y rodillas. Por lo tanto para llegar al punto de correr deberá
realizar una dieta y ejercicios aeróbicos sin impacto.
Estos son algunos de los mitos
y errores más comunes relacionados al deporte.
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