| Vamos
a hacer un informe enfocado a aclarar el miedo principal de las mujeres
al entrar a una sala de aparatos. El mismo es que ellas no quieren quedar
“musculosas” al hacer dicha actividad. Hay una anécdota
que siempre cuento y esta grafica la situación, resulta que cuando
trabajaba en el recordado gimnasio “Bronx” en la entrada había
una foto de una chica, la mayoría de las mujeres que entraban al
gimnasio a averiguar o aquellas que comenzaban la actividad lo primero
que me decían era: “ Mirá que
no quiero quedar como esa chica” a lo que yo les contestaba:
“ No te preocupes que ni aunque lo intentes vas a quedar así”
Resulta que la chica de la foto era nada más y nada menos que Cory
Everson, 5 veces Miss Olimpia, que para que entiendan los que no son del
ambiente el Olimpia es como el campeonato del mundo. Es decir, era una
elegida en el mundo que para llegar a ese lugar se dedicó plenamente
a esta actividad haciendo rutinas avanzadas, dietas estrictas, etc. Con
esto queremos decir que no es tan fácil verse musculosas así
que chicas quédense tranquilas que una rutina como las que hacen
ustedes no les va a provocar que se vean como una culturista, además
si fuera tan fácil ponerse musculosa con mancuernas de uno, dos
o tres kilos como las que usan ustedes habitualmente ¿no sería
lógico preguntarse porque los varones usan mancuernas de 20, 30
kilos o más? ya que si con tres kilos ya se transforma uno en musculoso
¿para qué hacer tanto esfuerzo?
Sumado a todo esto la hormona principal que beneficia la masa muscular
es la testosterona, hormona predominante en los varones, además
los varones tienen un 25 % más de masa muscular que las mujeres,
así que como verán las posibilidades de las mujeres a verse
musculosas en forma exagerada se van reduciendo enormemente.
Una rutina femenina de aparatos va a tener un gran componente aeróbico,
salvo los casos de aquellas chicas que son extremadamente delgadas, esto
se debe a que como su hormona principal es el estrógeno dicha hormona
tiende a hacer que los cuerpos femeninos acumulen grasa. El componente
aeróbico crecerá notablemente si las mujeres están
por encima del 20% de porcentaje graso o si su cintura mide entre 80 ó
92 cm pues ese es un claro síntoma de obesidad. Para este caso
también hay que encarar con seriedad un régimen alimenticio,
no se puede estar en forma comiendo facturas todos los días.
Además del componente aeróbico, la rutina tendrá
una parte de aparatos orientada solamente a la tonificación general
y a la mejora visual de las formas femeninas, en este proceso es muy probable
que se aumenten uno o dos kilos en balanza pero esto no va a significar
que se esté “engordando” y mucho menos que se estén
viendo como unas culturistas, lo que ocurre es que el músculo pesa
más que la grasa, por lo tanto a igual volumen que la grasa el
músculo pesará más. Con esto se desprende que el
controlarse solo con la balanza no es objetivo, por eso hacemos el doble
control: Balanza + Porcentaje graso, solo así sabremos bien que
está pasando dentro suyo. Otro dato orientativo para las mujeres
y evitar sus constantes sustos al subirse a una balanza es que van a notar
que luego de cierto tiempo de entrenamiento están pesando más
pero la ropa les queda mejor, esa es una clara señal que están
desplazando la grasa acumulada y su musculatura se esta tonificando pues
también se notarán más “duritas” pero
esto no significara que se vean como una culturista. ¿Se entendió
bien?
Lo ilógico de las chicas es que temen estar musculosas pero viven
admirando los cuerpos de las mujeres que hacen aparatos, por eso tienen
esos cuerpos, así que aclaradas sus dudas, evacuados sus miedos,
comiencen o sigan la actividad física, según sea su situación
actual y verán como el espejo les comenzará a sonreír
y además de eso recuperarán aquel vestuario que ya no les
quedaba bien con el paso de los años...se lo decimos nosotros que
hace años que estamos en esto.
Marcelo Yaurreche
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