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esta primer entrega vamos a enumerar algunas razones para concurrir a
un gimnasio:
1- La mayoría
de las personas comienzan a concurrir a un gimnasio por razones estéticas
y deberían ser concientes que la actividad física produce
múltiples mejoras que no están a la vista, como ser: mejora
de la circulación, regulación de la presión, disminución
del colesterol, disminución del riesgo a enfermedades cardíacas,
mejora de la elasticidad, etc. Es decir que más allá de
estar gordo o flaco, en el interior tenemos otro mundo que dura todo el
año y todos los años y no solamente en verano para la playa.
Se trata de salud y no de estética. Lo que gastan en gimnasio a
la larga lo van a ahorrar en remedios.
2- Mucha gente
cree que al gimnasio sólo concurre gente joven y se equivocan ya
que las edades, por ejemplo en nuestro gimnasio, oscilan entre los 14
y los 70 años. Aunque se sorprendan es así, pues todos no
buscan los mismos objetivos. Algunos vienen para aumentar la masa muscular,
otros para reducir el porcentaje graso, otros para obtener mayor rendimiento
en el deporte que practican y algunos simplemente para sentirse mejor.
Como verán el grupo es muy heterogéneo. También es
verdad que del instructor a cargo va a depender de cómo se sienta
la persona que recién comienza.
3- Sean pacientes,
en un mes no se arregla el desorden de toda una vida, así que si
en un solo mes pretenden estar en forma estupenda están perdiendo
el tiempo ya que los cambios son progresivos. No es casualidad que los
que mejor están son los que tienen más tiempo dentro del
gimnasio. Una vez que toman la decisión de comenzar con la actividad
física deben ser pacientes y aportar toda la voluntad de su parte.
Los instructores podemos seguirlos, podemos alentarlos, pero no podemos
hacerlo por ustedes.
4- De a poco
tienen que ir corrigiendo los malos hábitos alimenticios. De la
misma forma que un automóvil funciona con combustible el ser humano
sólo funciona con comida y cuando decimos comida no nos estamos
refiriendo a chocolates, papas fritas, helados, gaseosas, alcohol, etc.
Tanto las personas que desean bajar de peso como las que desean subirlo
necesitan los nutrientes adecuados.
5- Hay que ser
autocríticos. Recibimos asiduamente personas que se quejan de que
no fueron bien atendidas en otros gimnasios. Nosotros somos concientes
que eso ocurre pero también es verdad que es más fácil
derivar la culpa a los otros y no reconocer nuestros errores: que la dieta
que les dio el instructor o el nutricionista no la cumplieron, que el
entrenamiento no lo hicieron con la frecuencia adecuada o no pusieron
la voluntad suficiente a la hora de hacer los ejercicios.
Es frecuente que nos crucemos con personas que nos dicen: "Este ejercicio
no me gusta, aquel tampoco" y eso entorpece la labor del instructor.
Hay que diferenciar entre el gusto y la necesidad. Cuando ingresan ustedes
nos cuentan sus objetivos y nosotros les marcamos el camino para que lo
logren pero si no nos hacen caso tanto ustedes como nosotros estaremos
perdiendo el tiempo. Para el verdadero instructor es una satisfacción
cuando sus dirigidos logran los objetivos. Para nosotros no son sólo
una cuota mensual, son personas que tienen metas a cumplir y somos su
guía para que las logren.
Marcelo Yaurreche
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